La empresa familiar de electrónica de potencia, con sede en Santa Maria de Palautordera (Vallès Oriental), apuesta por la exportación para crecer en el mercado ferroviario y eléctrico. Los préstamos ICF Eurocrèdit ofrecen condiciones ventajosas para las pymes catalanas gracias a la cofinanciación de la Unión Europea.
El ICF, la banca pública de promoción de la Generalitat de Catalunya, ha financiado Salicru con un préstamo ICF Eurocrèdit de 2,5 millones de euros para impulsar la reindustrialización de la empresa, la expansión de las instalaciones productivas y la digitalización de los procesos con el objetivo de crecer a nivel internacional.
Los préstamos ICF Eurocrèdit ofrecen condiciones ventajosas para las pymes catalanas que quieran impulsar inversiones, abrir nuevos mercados y desarrollar proyectos innovadores gracias a la cofinanciación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
Salicru se fundó en 1965 para fabricar y comercializar productos para la protección de sistemas industriales, profesionales y domésticos de los problemas eléctricos producidos por las perturbaciones en la red eléctrica. Con los años, la empresa ha desarrollado un equipo de ingeniería que lo ha convertido en líder del mercado español en el sector de equipamiento de electrónica de potencia para garantizar un suministro eléctrico continuo, limpio y fiable.
Para Vanessa Servera, consejera delegada del ICF, "financiar proyectos de crecimiento industrial y exportación internacional está en el ADN del ICF en sus cuarenta años de historia. Nuestra razón de ser es impulsar y hacer más grandes proyectos industriales con impacto en la economía, en el territorio y en el mercado, generando nuevas oportunidades laborales".
Para Antoni Garriga, director general de Salicru, esta inversión "es una oportunidad en un momento clave para nosotros, y una apuesta del territorio para el territorio. Somos una empresa que recibe mucho apoyo de la banca privada, y que la banca pública también confíe en nosotros para financiarnos es una señal de que estamos haciendo las cosas bien".
Hoy en día, el hecho de disponer de un suministro eléctrico de calidad es básico en cualquiera de los sectores de actividad de la economía. En este sentido, la empresa trabaja soluciones a medida para diferentes mercados, como la industria, las grandes corporaciones, las infraestructuras y transportes, las compañías eléctricas y la eficiencia energética, sin olvidar los hogares y pequeños comercios. Tiene una inversión en I+D de un 5% de su facturación anual, que supone el triple de la media española.
La financiación del ICF permitirá a Salicru ampliar metros cuadrados de superficie industrial, y digitalizar procesos de producción. Con más de 2 millones de equipos en funcionamiento en todo el mundo, la marca es en más de 130 países, y cuenta con filiales en China, Marruecos, México, Perú, Portugal y Oriente Medio, Francia y Australia. Desde 2022, la empresa se ha expandido y ha duplicado la plantilla, que ha llegado a las 400 personas.